Combate a la corrupción al estilo cowboy

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27 de abril, 2017 | Por: Mejores Prácticas

La única forma de erradicar la corrupción es a través de la concientización y la participación de todos los ciudadanos que se comprometan a no ser parte de ese círculo vicioso.

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La única forma de erradicar la corrupción es a través de la concientización y la participación de todos los ciudadanos que se comprometan a no ser parte de ese círculo vicioso. Atendiendo esta premisa, el centro de investigación Ethos publicó una edición especial del Libro Vaquero, el comic mexicano que todos conocemos por sus narraciones eróticas. En esta ocasión, a través de dos historias cotidianas, el libro ilustra aquella realidad que conocemos pero no nos atrevemos a reconocer públicamente: todos somos corruptos; cuando no respetamos los señalamientos viales, cuando nos metemos en la fila o cuando sobornamos a un funcionario para que agilice nuestros trámites.

Entrevista con Liliana Alvarado, Directora de Desarrollo Económico y Social de Ethos*

¿Por qué es importante seguir hablando de corrupción?

Es un fenómeno que nos atormenta desde hace muchísimo tiempo, pero día a día seguimos cometiendo actos de corrupción. Si estos casos siguen brotando es porque aún no tenemos la solución en la mano ni avances significativos. Aunque ya contamos con un Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), no tenemos garantía de que vaya a ser efectivo; no obstante es muy importante que conozcamos y entendamos la ley que lo rige, así como sus implicaciones, cambios y formas en que los ciudadanos pueden participar. Por eso es importante generar proyectos con los que podamos traducir toda esa información técnica a un lenguaje fácil de comprender.

¿Entonces este libro es una iniciativa que surge para difundir la nueva legislación del SNA?

Así es, y lo que intenta esclarecer es que sí hay acciones que los ciudadanos podemos hacer, independientemente de que las leyes se cumplan o no. Se trata de generar conciencia, promover los valores cívicos y la cultura de la legalidad, porque si bien los más grandes casos de corrupción vienen de los círculos de poder, también es fundamental generar un cambio en la sociedad.

¿Cómo se les ocurrió abordar este gran problema a través del libro vaquero?

Fue un proceso largo. Realizamos consultas y tuvimos charlas con personas de disciplinas distintas para entender cómo la ciudadanía preferiría recibir esta información. Nos dimos cuenta que era muy difícil llegar a todas las personas con un solo producto; entonces, dividimos este esfuerzo en dos partes: uno es el Libro Vaquero Anticorrupción, que tiene una penetración impresionante gracias a su tiraje de 118 mil ejemplares; y adicionalmente vamos a lanzar un manual, dirigido a un público más especializado en la materia, y que contendrá un resumen de la ley y sus implicaciones.

¿Qué tan complicado es alentar a la población a conducirse con honestidad, cuando simultáneamente se entera de grandes casos de corrupción efectuados por sus gobernantes?

Yo creo que son cosas distintas. Claro que te genera un desánimo darte cuenta de que los cambios en la política no se dan con la rapidez que quisiéramos, pero creo que no nos debe desalentar para empezar a generar un cambio por nosotros mismos. Creo que es inútil dejarle la tarea únicamente a los funcionarios públicos y a los políticos, no creo que sea correcto escudarse en la postura de que ellos también lo hacen.

Comparado con hace una década, por ejemplo, yo creo que los mexicanos están más conscientes de los efectos de la corrupción, de lo que no estoy muy segura es de si están más comprometidos con evitarla. Es un tema que está en la agenda y cada vez hay más organizaciones que velan por la transparencia y la rendición de cuentas; cada vez nos enteramos más y con mayor facilidad de los casos de corrupción, pero que haya más información al respecto no quiere decir que los cambios se estén dando. Definitivamente es una labor que tenemos que hacer tanto el gobierno como la ciudadanía.

Algunos consideran que la corrupción es parte del ADN de los mexicanos y que no importa que alguien se esfuerce por  mantenerse al margen, porque tarde o temprano será partícipe de ella. ¿Cómo podemos cambiar esta percepción?

Es un trabajo de información y de voluntad. Cierto, a veces nos topamos con eso, y la misma historia lo refleja. Hay momentos en que somos víctimas de la corrupción, pero también hay situaciones donde nosotros la propiciamos porque nos facilita salir de un problema. Por eso, es importante generar conciencia para que, en la medida de lo posible, nos alejemos de ese tipo de comportamientos.

Publicado en: Mejores Prácticas

Tema: Anticorrupción y Transparencia

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