La empresa social y sus mecanismos de financiamiento

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La empresa social y sus mecanismos de financiamiento

Como parte de la serie «Empresa social: una propuesta para las problemáticas sociales y ambientales», organizada por la Red de Red de Investigación para una Nueva Economía, la Alianza por la Inversión de Impacto en México y Ethos Laboratorio de Políticas Públicas se realizó el segundo webinario, enfocado al análisis de los mecanismos de financiamiento de las también llamadas empresas de triple impacto, en el que participaron Karla Gallardo, CEO de Viwala; Laura Ortiz, emprendedora fundadora de SVF México; y Alex Eaton, CEO y cofundador de Sistema.bio.

Para abrir la conversación, Karla Gallardo comentó que, dependiendo de la etapa en la que se encuentren los emprendedores es el tipo de financiamiento al que pueden acceder, pero si están comenzando no tienen muchas alternativas, y por lo regular recurren a “sus propios ahorros, su familia, sus tarjetas de crédito”, de manera que hace falta desarrollar apoyos para etapas tempranas. “Más adelante hay opciones, como fondos de capital o préstamos, pero la balanza está mas recargada en empresas que ya llevan rato andando”, dijo.

“En Viwala tenemos un fondo pequeño, que lo estamos haciendo en colaboración con la Cooperación Suiza y una empresa que se llama Roots of Impact y lo que estamos tratando de hacer es de pagar por impacto, un poco ayudando a estas empresas a que de verdad, si demuestran que llegan a ciertas metas, les podemos pagar por ese impacto y alentarlas a tener los recursos y las ganas de medir esto”, compartió, pero se han enfrentado con complicaciones, sobre todo operativas.

En año y medio, en Viwala han dado 21 créditos, y han aplicado 1200 empresas. ¿Por qué? Porque hay un nivel de riesgo que pueden tomar por la manera en la que se están fondeando. En ese sentido, comentó que desde el lado de los financiadores hay mucha aversión al riesgo. “En la medida en que haya más fondeadores que estén dispuestos a tomar más riesgos para empresas un poco más chicas, vamos a abrir la oportunidad de hacer más maduro este ecosistema”, puntualizó.

Por otro lado, Laura Ortiz explicó que el mecanismo de financiamiento más usado en México es, además de la pasión de los emprendedores y el equipo fundador, las ventas y preventa. “Vender es muy importante porque es financiamiento que no viene con ataduras”, de ahí que debe ser el primero. No obstante, agregó que dentro del ecosistema financiero también abunda la deuda, el crédito, que debe revisarse bien, porque pueden ser poco favorecedoras para el emprendedor.

Además, señaló que para que más empresas sociales tengan acceso a mecanismos de financiamiento en México y en el mundo, hace falta un mutuo entendimiento sistémico de cuál es el mercado del futuro: muchos financiadores siguen obsesionados con el mercado del presente y no están actuando con la urgencia y a la par de los emprendedores, es decir, los emprendedores ya están viviendo en el futuro, pero los financiadores aún no entienden el cambio del comportamiento del mercado.

Enfatizó que debe haber un entendimiento mutuo de hacia dónde van los mercados del futuro para que haya muchas más opciones para los emprendedores. “Entre más tengamos un entendimiento sistémico y menos de aislamiento, mejor para todos, y entre más conozcamos cuáles son los puntos de entrada al futuro, más opciones va a haber de financiamiento, de emprendimiento, de negocios y de economía regenerativa”, indicó.

Mientras tanto, Alex Eaton consideró que México es uno de los mejores laboratorios del mundo para las empresas de triple impacto, donde hay mucho campo, pero tiene limitantes como el hecho de que no existe una figura legal que permita a las organizaciones no gubernamentales, como ocurrió en su caso, pasar a empresa. Esto vuelve complicado ser una empresa social. Por otro lado, si las reglas del juego no son transparentes, eso también complica la situación.

En México tenemos una corrupción sistémica brutal y para nosotros, por ejemplo, que tenemos cero tolerancia a mordidas y procesos corruptos se nos ha excluido de lo que yo considero una política pública bastante interesante en opciones para empresas, star ups que quieren licitar de programas bastantes grandes”, expresó.

Sobre Sistema.bio, compartió que a pesar de que la fundaron en 2010, consideran los dos primeros años como pruebas de mercado; posteriormente, discriminaron los sistemas que necesitaban, comenzaron a crecer y entraron en una fase de estructura. “Operamos tres años seguidos con un millón de dólares en revenue, un margen estable con utilidades y realmente después de estos tres años nos dimos cuenta de que estábamos listos para crecer”, indica. A partir de entonces comenzó su plan de expansión y han llegado a mercados como Colombia, Kenia y de manera más reciente, en la India.

Consulta el webinario «Empresa social: mecanismos actuales de financiamiento» aquí.

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