Panorama fiscal nacional: desafíos y prioridades para los tres niveles de gobierno
sábado, 29 de noviembre de 2025
Por: Ethos
En México, los tres niveles de gobierno enfrentan importantes áreas de oportunidad en materia de finanzas públicas, particularmente en lo relativo a incrementar la recaudación para depender menos del endeudamiento o —en el caso de estados y municipios— de las transferencias federales.
Así lo señaló Liliana Alvarado, directora de Ethos, durante la conferencia magistral Panorama fiscal nacional: coordinación y sostenibilidad, prioridades y retos para los tres niveles de gobierno, presentada en el marco del 7° Encuentro Gubernamental 2025: Fortaleciendo la Gestión Pública con Ética, Innovación y Resultados, organizado por el Colegio de Contadores Públicos de León los días 27 y 28 de noviembre.
La deuda pone en riesgo las finanzas públicas nacionales
Al abordar el panorama nacional, la directora general de Ethos explicó que, desde 2019, la deuda pública mantiene una tendencia creciente. Tanto el endeudamiento (Requerimientos Financieros del Sector Público) como su saldo (Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público) han aumentado como proporción del PIB: el endeudamiento pasó de 2.3% del PIB en 2019 a 5.7% en 2024, mientras que el saldo de la deuda creció de 43.3% del PIB a 51.4% en el mismo periodo.
Para 2025, el gobierno federal había proyectado reducir el endeudamiento a 3.9% del PIB; sin embargo, los Criterios Generales de Política Económica 2026 muestran que esta meta no se cumplirá, pues se prevé que este año cierre con un endeudamiento de 4.3% del PIB y que en 2026 la deuda sea de 4.1%. Como resultado, el saldo de la deuda también será mayor al previsto: alcanzará 52.3% del PIB en 2025 —un nuevo máximo histórico— y se mantendrá elevado al menos hasta 2031.
Liliana Alvarado destacó también que el gasto público ha crecido más rápido que los ingresos presupuestarios, obligando al gobierno federal a recurrir de manera constante al endeudamiento. En 2024, la deuda representó el 25.9% de los ingresos del gobierno federal, la proporción más alta en una década, lo que habla que la capacidad de pago del gobierno se ha deteriorado. Asimismo,la deuda proyectada para 2025 equivale a 2.3 veces los ingresos públicos, lo que significa que, aun destinando todos sus ingresos, al gobierno le tomaría más de dos años liquidarla.
La relación entre deuda e inversión muestra un desequilibrio persistente. La “regla de oro”, que señala que la inversión física debe ser igual o mayor que el endeudamiento, no se cumple desde 2019. En 2024, la deuda fue casi el doble de la inversión. Incluso, el endeudamiento ha superado de manera constante tanto el gasto en salud como el educativo.
Ante este contexto, el país enfrenta retos clave: contener el crecimiento de la deuda; aumentar la recaudación —especialmente la tributaria— para disminuir la dependencia del endeudamiento, lo que requeriría una reforma fiscal integral, y asignar eficientememte el gasto para garantizar la inversión en áreas fundamentales para el desarrollo.
Estados: alta dependencia de recursos federales
Respecto a las entidades federativas, Liliana Alvarado expuso que enfrentan un panorama complejo, caracterizado por una alta dependencia de recursos federales, niveles de deuda poco sanos y presiones crecientes de gasto para financiar servicios públicos, de acuerdo con el Índice de Fortaleza Fiscal desarrollado por Ethos.
Y agregó que de acuerdo al ranking general este índice —que busca visibilizar fortalezas y debilidades de las entidades federativas en materia de ingresos, gasto y deuda— entre las entidades con un desempeño muy alto en el manejo de sus finanzas se ubican CDMX, Baja California Sur y Querétaro. Por el contrario, estados como Coahuila, Nuevo León y Sonora son los que ocupan los lugares más bajos, lo que habla de mayores áreas de oportunidad.
Puntualizó que, en promedio, los estados dependen en un 86% de las transferencias federales. No obstante, existen grandes disparidades, por ejemplo, mientras la Ciudad de México financia el 55% de su gasto con transferencias federales, entidades como Guerrero dependen en un 97%, lo que las coloca en una posición fiscal sumamente vulnerable ante posibles reducciones de estos recursos.
Municipios: la debilidad financiera como denominador común
A nivel municipal, uno de los principales retos es también la elevada dependencia de las transferencias federales. Para disminuir esta vulnerabilidad, es indispensable que los municipios incrementen su recaudación propia. En este sentido, el impuesto predial representa una de las mayores áreas de oportunidad, al ser la principal fuente de ingresos propios, expresó Liliana Alvarado.
Dijo que actualmente, el predial representa apenas alrededor del 0.19% del PIB, muy por debajo del promedio de los países de la OCDE (0.9%). Para mejorar su desempeño recaudatorio, es fundamental actualizar las tablas de valores de suelo y construcción, que permiten estimar el valor real de una propiedad y, con ello, calcular el monto del impuesto. Otros elementos esenciales son la adopción de tarifas progresivas —en lugar de tasas fijas— y la actualización de los padrones catastrales.


