Presentan informe con diagnóstico y propuestas para dignificar la labor de las trabajadoras agrícolas

miércoles, 1 de octubre de 2025

Por: Ethos

Las trabajadoras agrícolas en México son clave para la seguridad alimentaria, pues cultivan los alimentos que llegan a las mesas mexicanas, e incluso a otros países; sin embargo, enfrentan circunstancias laborales marcadas por la precariedad y la violación de sus derechos laborales, de acuerdo con el informe Sembrando el cambio: Hacia un futuro justo para las trabajadoras agrícolas en México, elaborado por UNIDAS, la alianza de Ethos Innovación en Políticas Públicas, Oxfam México, ProDESC y Fundación Avina.

En la presentación de este documento, Nubia Díaz Rubio, de la Unión de Jornaleros Agrícolas, destacó que Sembrando el cambio es la fotografía de lo que ellas enfrentan todos los días. El 90% de las trabajadoras no tiene contrato formal, mientras que 86% no cuenta con IMSS, y en caso de accidentes laborales, las empresas recurren a prácticas ilegales como entregar “pases” médicos. A esto, dijo, se suman la violencia de género, la poca vigilancia de las condiciones laborales así como las dobles jornadas que enfrentan.

Respecto al último tema, destacó que en la más reciente década, se redujeron las “guarderías de campo” del IMSS un 50%, pasando de 13 en 2012 a 6 para 2024, además de que hubo un recorte presupuestal del 37% para este servicio. Esto obliga a las trabajadoras a abandonar sus empleos o incluso a llevar a sus hijos e hijas a sus centros de trabajo, lo que aumenta el riesgo de accidentes, propicia el trabajo infantil y agudiza el rezago y la deserción escolar.

Mónica Corona, directora de Inclusión y Desarrollo Sostenible en Ethos, explicó que el problema central que enfrenta este sector es un sistema de barreras estructurales: la falta de contratos escritos, la carencia generalizada de seguridad social, altos riesgos en el trabajo por falta de equipo, protocolos y condiciones seguras, violencia de género y discriminación, sobrecarga de trabajo de cuidados, así como vigilancia insuficiente de derechos, como se señala en el informe.

Ante este panorama, Marianela Fernández, de Oxfam, señaló que desde Unidas se proponen acciones coordinadas y contundentes entre autoridades estatales y federales: que se garantice el cumplimiento de la ley mediante una vigilancia efectiva y transparente que fortalezca la inspección con perspectiva de género; se asegure la afiliación real al IMSS de las trabajadoras y se erradiquen los mecanismos informales de acceso a la salud (“pases”); se amplíen y adapten los servicios de guardería para las familias agrícolas; y finalmente, que se implementen protocolos contra la violencia y discriminación de las mujeres trabajadoras agrícolas.

En el evento también participaron Valentina Zendejas, de Fundación Avina; Valeria Berumen, de ProDESC; así como representantes de la Alianza Hortofrutícola Internacional para el Fomento de la Responsabilidad Social, A.C.; el Colegio de México; la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura; Mujeres Unidas en Defensa de las Jornaleras e Indígenas; la Coalición de Trabajadoras y Trabajadores Migrantes de Sinaloa; la Secretaría de las Mujeres; la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; la Universidad Nacional Autónoma de México; y la Unión de Jornaleros Agrícolas.

Sembrando el cambio: Hacia un futuro justo para las trabajadoras agrícolas en México es el primero de cuatro documentos, centrados en el trabajo agrícola, la industria de la indumentaria, las plataformas digitales y las trabajadoras del hogar. El objetivo es visibilizar el trabajo de las mujeres y las condiciones laborales que enfrentan: falta de derechos, sobrecarga de cuidados sin infraestructura adecuada y esquemas de contratación que incumplen la normativa.