FINANZAS PÚBLICAS

Un ejercicio eficiente de los recursos públicos, acompañado de transparencia y rendición de cuentas, puede ser una vía idónea para promover el desarrollo en México. Usualmente, en nuestro país el estudio de las finanzas públicas se centra en el análisis del gasto directo. En Ethos el gasto público se concibe de forma más amplia, al considerar también a los gastos fiscales.

Acelerador o freno de la economía

Los gastos fiscales permiten a los gobiernos cumplir con objetivos de política pública, como incentivar la inversión. Son disposiciones a través de las cuales las personas físicas o morales reducen su carga impositiva, y en este reporte, identificamos áreas de oportunidad en su gestión.

La desigualdad financiera en nuestro país

La brecha de género en el financiamiento es tal que los hombres reciben más créditos formales (seis puntos porcentuales más) que las mujeres. Asimismo, el 38% de los hombres accedieron a créditos informales contra el 29% de las mujeres.

Alcaldes electos, por aquí pueden empezar

La mayoría de los gobiernos locales se dará cuenta que hay una alta dependencia de los recursos federales y que los ingresos generados por los municipios son insuficientes para cubrir su gasto operativo.

¿Debe modificarse la dependencia de los gobiernos estatales al presupuesto federal?

En el caso de la Ciudad de México, los municipios no son los encargados de realizar la recaudación de impuestos, sino que el propio gobierno capitalino lo hace, esto le permite tener una de las fuentes de ingresos propios más grande del país, de acuerdo con Ethos Laboratorio de Políticas Públicas.

El impuesto predial: una oportunidad que se debe aprovechar

Ante la situación económica actual, urge reavivar la discusión sobre la sostenibilidad financiera de los municipios y buscar alternativas que lleven a una menor dependencia de los recursos que provienen de la federación.

El armamento fiscal para el 2021

Liliana Alvarado hace un balance sobre la economía nacional a partir del ejercicio fiscal 2021 en esta columna publicada por El Economista.