Promovemos finanzas públicas sanas, a través de un sistema fiscal con un diseño adecuado, un nivel de ingreso óptimo y un ejercicio del gasto eficiente y transparente, tanto a nivel federal como subnacional.
ENTRARLas cambiantes dinámicas sociales, económicas y ambientales nos obligan a analizar los procesos de desarrollo desde una perspectiva de crisis. Por ello, buscamos impulsar modelos de desarrollo con enfoques de justicia, sostenibilidad y resiliencia.
ENTRARAnalizamos y proponemos soluciones a los desafíos estructurales del desarrollo social, incluyendo iniciativas de igualdad de género y que aseguren los derechos de poblaciones en situación de vulnerabilidad.
ENTRARUno de los grandes desafíos éticos que enfrentamos es evitar que vivir más años sea castigado con la precariedad. Es indispensable cerrar las brechas salariales y de cuidados desde los años de vida laboral activa para asegurar una vejez verdaderamente digna, libre e independiente para las mujeres.
La caída de la inversión privada y la desconfianza empresarial revelan un problema que va más allá de la coyuntura: sin certeza jurídica, instituciones previsibles y Estado de derecho, el Plan México corre el riesgo de quedarse en una invitación a misa.
El aumento del salario mínimo ha mejorado ingresos y reducido pobreza, pero su sostenibilidad exige elevar la productividad, la inversión y la formalización laboral para evitar mayores presiones empresariales.