Finanzas públicas

Columnas de opinión

  • Los estados pueden usar medidas fiscales para controlar la epidemia de tabaquismo en sus territorios avalados por el artículo 73 de la Constitución, que establece que pueden gravar cualquier actividad que no sea la producción ni el consumo de tabaco labrado.

  • La Ley de Ingresos para 2023 autoriza al gobierno a obtener un monto de endeudamiento neto externo de hasta 5.500 millones de dólares y 1.2 billones de pesos de deuda interna —uno de los montos más altos de las décadas recientes— para cubrir el déficit presupuestario.

  • Varias administraciones han dejado en el olvido el cúmulo de propuestas de reforma fiscal que han realizado organismos internacionales, académicos, exfuncionarios, entre otros. Las razones para postergarla son diversas, pero uno de los elementos más poderosos para aplazar esta decisión es el factor político.

  • Recientemente descubrí un lugar nuevo para comer. Llamó mi atención la calidad de los ingredientes, la amabilidad y sobre todo el gran corazón de las dueñas para compartir sus creaciones culinarias con aquellas personas que, por diversas circunstancias, no cuentan con el dinero suficiente para pagar por su comida.

  • Recientemente se llevaron a cabo modificaciones a las leyes estatales que norman los impuestos, derechos, productos y aprovechamientos de algunas entidades federativas. El hecho es un tanto atípico, pues la dependencia de los estados sobre los recursos que les transfiere la Federación es significativa y ha sido así por décadas. En consecuencia, no es común que estos realicen esfuerzos por crear nuevas contribuciones que les generen una carga administrativa adicional, así como costos político-electorales.

  • Hace un par de semanas vi la película *Don’t Look Up,* una sátira que muestra la respuesta de la humanidad ante la inminente colisión de un cometa gigante con la tierra. Con humor retrata la impotencia de los científicos, la postura egoísta del gobierno y el desinterés de una sociedad absorta en banalidades.

  • Las personas tomamos frecuentemente decisiones irracionales. No siempre elegimos la mejor opción, ya sea para la comunidad en la que vivimos o para nosotros mismos. Existe un conjunto de emociones, sesgos, creencias, filias y fobias, entre otras influencias, que impiden que nuestras elecciones sean óptimas (o que maximicen nuestro beneficio, en lenguaje económico).

  • La Ley de Participación Ciudadana de la Ciudad de México establece que toda persona tiene el derecho, individual o colectivo, de intervenir en las decisiones públicas. En este sentido, uno de los mecanismos de la democracia participativa, a través de los cuales la ciudadanía puede ejercer este derecho, es el presupuesto participativo.