Finanzas públicas

Columnas de opinión

  • México enfrenta una presión creciente sobre sus finanzas públicas, con una deuda superior al 50 % del PIB e ingresos que no alcanzan las metas previstas para financiar el gasto. En tanto, depender únicamente de una mejor fiscalización para incrementar la recaudación de ingresos en el largo plazo no será suficiente, pues en algún momento esa estrategia llegará a su límite.

  • Algunos gobiernos en el mundo han comenzado a aplicar el principio de Responsabilidad Extendida del Productor, que obliga a los fabricantes de cigarrilos a asumir parte de los costos asociados a los residuos que generan.

  • Las desventajas de la informalidad frente a la formalidad son sustanciales en términos de niveles salariales, productividad, acceso a la salud y contribución a la recaudación fiscal, entre otras.

  • México enfrenta hoy una presión creciente sobre sus finanzas públicas. El envejecimiento de la población, las necesidades de salud y educación y la expansión de programas sociales requieren cada vez más recursos. Pero al mismo tiempo, el país sigue teniendo una baja capacidad recaudatoria y depende, en parte, del endeudamiento para cubrir algunas de sus necesidades.

  • Si bien un mayor grado académico es clave para la movilidad social, esta receta no tiene efectos similares en mujeres y hombres. Las mujeres deben sortear antes otras barreras, como la estrecha entrada al mercado laboral, relacionada, principalmente, con sus labores de cuidados. En ese sentido, hace falta una política pública que ataque la raíz del problema.

  • Es indispensable asumir que ni el aumento del salario mínimo ni las transferencias monetarias pueden sustituir, en el largo plazo, todos los beneficios de una economía sana que crece de manera sostenida.

  • El presupuesto para salud en 2026 refuerza la atención para quienes ya están cubiertos, pero deja vulnerable a la población más desprotegida, mientras que en educación la inversión se concentra en transferencias directas a los estudiantes, sin atender la calidad educativa o la infraestructura escolar.

  • Es necesario replantear nuestro gasto para atender adecuadamente las necesidades actuales de la población en materia de salud, educación, seguridad, entre otros ámbitos, por encima del deseo que tiene el gobierno de mantenerse en el poder.