ANTICORRUPCIÓN

Columnas de opinión

  • Es bueno que la Secretaría del Bienestar participe en el combate de la corrupción, pues este fenómeno es multicausal y requiere del involucramiento de distintas dependencias. Sin embargo, además de las obligaciones de la Secretaría impuestas por el Programa de Implementación, deben considerarse los riesgos de corrupción que ya han sido detectados en ciertos programas.

  • El Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción tiene dentro de sus objetivos ser la instancia de vinculación con las organizaciones sociales y académicas relacionadas con la materia anticorrupción.

  • La apertura de cualquier negocio conlleva grandes retos, por lo que es deseable anticiparlos desde la etapa de su diseño. Idealmente, las decisiones iniciales deben estar basadas en un análisis que arroje información sobre qué tan competitivo es el mercado, el público objetivo, las necesidades, tendencias, preferencias, entre otros. Este tipo de datos permite tomar acción desde una perspectiva informada, que eventualmente pudiera ayudar al negocio a superar los retos iniciales.

  • La transparencia no necesariamente es combate anticorrupción; sin embargo, el combate anticorrupción necesita de la transparencia para existir, y en particular de los periodistas, ya que si hoy en día tenemos un Sistema Nacional de Transparencia moderno y útil, es gracias a su lucha.

  • De acuerdo con Transparencia Internacional, en América Latina “existe una mayor propensión a que las mujeres paguen sobornos para acceder a servicios”, particularmente a atención médica y educación. Esto ocurre porque, en su papel de cuidadoras del hogar, demandan con mayor frecuencia estos servicios del gobierno. Sin duda la corrupción que afecta a las mujeres les impide un pleno ejercicio de sus derechos, por lo que el combate de este problema debería ser un pilar de las estrategias que buscan la igualdad.

  • En este sentido, los watch dogs forman parte del conjunto de contrapesos al gobierno. A la lista se suman algunos medios de comunicación, periodistas, el empresariado, los organismos autónomos y electorales, entre otros. No obstante, de esta lista, tal vez uno de los contrapesos menos analizados y conocidos son los think tanks. Ello se relaciona con el hecho de que su trabajo en ocasiones se confunde con el de la academia o incluso con organizaciones activistas.

  • Los números no mienten, pero se puede mentir con los números. Y lamentablemente es más común de lo que creemos. Uno de los ejemplos en nuestro país es el uso retórico que se le ha dado al Índice de Percepción de la Corrupción (IPC).

  • Todos los días se generan millones de datos alrededor del mundo, que son aprovechados por diferentes sectores para realizar análisis que les ayuden a tomar mejores decisiones. Contar con mecanismos para recopilar, administrar y analizar esos datos permite mejorar la productividad, eficientar procesos, detectar y reducir riesgos, entre otras cuestiones. El potencial del análisis de datos es muy grande, tanto como los esfuerzos que necesitamos para reducir la corrupción en México, por lo que puede ser una herramienta sumamente valiosa para enfrentar este problema. En el camino, sin embargo, hay varios retos.